Yogur griego de leche entera, miel cruda sin pasteurizar, frutos rojos de temporada y nueces tostadas. Cuatro ingredientes que el ser humano ha consumido por milenios. La fermentación predigiere la lactosa, la miel cruda mantiene sus enzimas vivas, y los frutos rojos aportan polifenoles. Un postre que nutre en lugar de pesarte.