El caldo de huesos es la primera comida ancestral. Cocción lenta de doce horas que extrae colágeno, gelatina, glicina, glutamina y minerales de los huesos. La cúrcuma fresca y el jengibre amplifican sus propiedades antiinflamatorias. Una taza por la mañana, en ayunas, transforma tu intestino en pocas semanas.